jueves, 20 de junio de 2013

¿Cómo transformar un mal día en un gran día? ♥


Sabéis que me gusta mucho compartir con mis amigos todo aquello que me inspira. Estos últimos días de Junio están siendo especialmente intensos para mí. Cambios, decisiones difíciles, valor, dudas… y la intuición de estar creciendo y tomando el camino correcto que me lleve  hacia una versión mejorada de mí misma.

Hoy quiero compartir con vosotros los consejos de mi admirado Robin Sharma, autor del bestseller Internacional "El líder que no tenía título", para conseguir que un mal día se convierta en un gran día. A continuación os dejo con mi traducción del artículo que recientemente ha publicado Robin Sharma en su blog oficial. ¡Feliz lectura!


La primera idea que voy a sugerir es que en realidad lo que llamamos un "mal día" no existe. (Adoro el ingenio de Nietzsche:  "Lo que no nos mata nos hace más fuertes")
Todo lo que experimentamos nos sirve para nuestro crecimiento + expansión  + progreso + excelencia. Los tiempos difíciles nos ofrecen una serie de regalos que propiamente asimilados nos hacen más inteligentes / más rápidos / más fuertes. Lo que nos acerca aún más al éxito y a la excelencia en nuestra vida.

Estos regalos incluyen:

- Conocimiento y comprensión
- Fuerza mental y emocional
- Mayores niveles de creatividad e ingenio
- Nuevos niveles de la sabiduría y conocimiento
- Confianza a través de la experiencia
- Altos niveles de liderazgo
- Humildad y Humanidad

Cuando no nos enfrentamos a adversidades olvidamos fácilmente las bendiciones de las que disfrutamos. Todos tenemos días que nos frustran, nos desalientan y nos irritan. Todos pasamos por momentos que nos dejan fuera de juego, y hacen que disminuya nuestra confianza y nuestra fe en nosotros mismos. Eso es parte del liderazgo y del camino  de la vida en el que tenemos el privilegio de estar. Es parte de ser un ser humano.

Cuando nos enfrentamos a un día difícil, mucha gente adquiere el papel de víctima. Se desmoronan, culpan a las condiciones y a los demás de sus circunstancias y creen que no pueden hacer nada para cambiarlo. Regalando nuestro poder sólo nos estamos excusando. Y ninguna víctima ha cambiado el mundo jamás.

Tú eres diferente:  cambias las reglas del juego +  eres un productor excepcional + un verdadero líder. Para que para que puedas concentrarte en hacer las cosas grandes y bien hechas y estar en tu mejor momento incluso en los días más difíciles , recuerda estas 6 prácticas ideas:

1. Todo progreso es desordenado. La naturaleza misma de cualquier tipo de crecimiento (de negocios o de salud o personal o interior, por ejemplo) significa que experimentarás interrupción,  confusión y lo que parece ser difícil. Hemos de tener en cuenta que los problemas son los avances en la piel de lobo. Y que en lugar de ir hacia atrás, los retos en realidad te demuestran que estás moviéndote adelante.


2. Piensa como un emprendedor. No importa lo que hagas para ganarte la vida, abrazando la mentalidad de un emprendedor  lo harás bien. Los emprendedores saben que la única manera de ganar es a la caza de la oportunidad en medio de la adversidad. Saben que su mejor yo no es el que aparece cuando las cosas van bien sino cuando se presentan situaciones difíciles.

3.Mantén la perspectiva. He aquí una buena pregunta que debes hacerte en un mal día: "¿Alguien ha muerto aquí?" O, simplemente recuerda que estás sano + tienes trabajo + las personas que te quieren + que tienes un techo dónde vivir… en serio, eres una persona afortunada. Lo que estoy sugiriendo es que la gratitud es el antídoto a la frustración. Y que mantener la perspectiva en tiempos de crisis es un hermoso movimiento de liderazgo.

4. Gestiona tu modo de pensar. Relacionado con mantener la perspectiva está la protección de tu forma de pensar (pensar es aún más valioso que el coeficiente intelectual para hacer un trabajo excelente y crear una vida que ames). En un día difícil, es tan fácil empezar revolcarse en la autocompasión, centrándose en lo que no funciona y teniendo pensamientos negativos. Te animo a mantener "una burbuja de enfoque total en tus más valiosas oportunidades." Deja de mirar las noticias. Bloquea el ruido de los pesimistas (los críticos son soñadores que tienen miedo). Borra cualquier toxicidad y ponte a trabajar para lograr grandes resultados.


5. Cárgate de energía. Tu productividad, tu rendimiento y tu éxito son un reflejo directo de lo que está pasando en tu vida interior. La puerta al éxito se abre hacia adentro, no hacia afuera. Así, en un día turbulento ten mucho cuidado con tus "activos internos". Ve correr. Come como un nutricionista. Escribe en tu diario. Conéctate con la naturaleza. Lee las biografías de tus héroes. Descansa un poco. Respira.


6. Permanece centrado en tu Everest personal. He aquí una cita de Leonardo Da Vinci: "Fija tu curso en una estrella y podrás navegar cualquier tormenta." La clave para mantenerse fuerte y apasionado es tener una misión y un objetivo claros (una visión vaga ofrece resultados vagos). Conoce tu propia cima. Céntrate en objetivos emocionantes. De este modo, cuando te topes con días difíciles, sabrás afrontarlos. Sigue adelante con mayor convicción que nunca.