martes, 28 de mayo de 2013

Robin Sharma en Madrid


Con Robin Sharma en Madrid.
Tras meses esperando con la entrada bien guardada entre uno de mis libros preferidos, llegó el día: Robin Sharma presentaba en Madrid su seminario  dentro de “La gira delOptimismo”: ”El líder que no tenía cargo: Lecciones de liderazgo para construir una mejor organización”.

Robin Sharma es uno de los expertos en liderazgo más prestigiosos en todo el mundo. Se dedica a ayudar a las empresas a que sus empleados sean “líderes sin cargo” y triunfen en esta época de cambios profundos. Entre sus clientes se encuentran firmas tan prestigiosas como Microsoft, FedEx, IBM, Nike, la NASA y la Yale University.  Es un referente obligatorio para estrellas musicales, miembros de la realeza, un gran número de directivos de las empresas más importantes y para mí…

Descubrí a Robin Sharma como se descubren las cosas más especiales de la vida: por casualidad. Una amiga le había dejado a mi hermana el bestseller “El monje que vendió su Ferrari” y ella me lo pasó a mí. No leí el libro, lo devoré.

Desde entonces Robin Sharma ha pasado a ocupar un lugar importante en mi vida, o quizá deba decir: en mi proceso de crecimiento interior y afán de perfeccionar día a día lo que él llama “templo interior” y “templo exterior”. Robin Sharma nos muestra la importancia de emprender un camino vital con una dirección clara, con pasión y armonía interior.

Sin más preámbulos paso a relatar mi primer encuentro con Robin Sharma y las ideas principales de sus enriquecedor seminario:

Ocho de la mañana, Sábado 25 de Mayo, suena la alarma del teléfono. Ducha, desayuno rápido y dirección al Hotel NH Eurobuilding de Madrid.



Como era de esperar (o más bien como yo esperaba) era la primera en llegar a la puerta de la Sala Roma, donde Robin impartiría el seminario. Como suele pasar en estas reuniones, empiezas a conocer a gente que te transmite muy buena energía y de repente pasa Robin Sharma para hacer la prueba de sonido. Desprendiendo  simpatía, humildad y cercanía esboza un “Buenos días” en español con una gran sonrisa.

La emoción se torna en nervios y finalmente con puntualidad Don Ramón Pérez de Villamil, promotor de la Gira del Optimismo, presenta a Robin Sharma a una entregada audiencia de unas doscientas personas.

Con su habitual “uniforme” de camisa y pantalones negros, Robin Sharma nos da la bienvenida sin dejar de alabar el precioso día que ha amanecido en Madrid y lo bien que se está en este país en el que ya ha podido disfrutar del Jamón Serrano.



Robin nos pide un aplauso, una ovación para nosotros mismos porque en lugar de estar entre las sábanas una deliciosa mañana de sábado hemos optado por venir a aprender, por querer ser un poco mejores que ayer. Como buen orador, enseguida nos pone en estado de alerta “rompiendo el hielo” familiarizándonos con el resto de asistentes: piropeándonos entre nosotros, intercambiando sonrisas, dándonos un buen apretón de manos, y hasta un pequeño masaje: listos para empezar a aprender.

La primera pregunta que nos plantea es: ¿Cuáles son las señas de identidad de la persona de referencia en mi campo? Reflexionamos individualmente y en grupo. Personalmente,  los profesionales que más admiro se caracterizan por su dedicación, su disciplina, su persistencia y valentía.

Esta reflexión nos lleva a hablar de las excusas: “Las excusas no son otra cosa que una mentira que te cuentan tus miedos”, “Cada vez que pones una excusa te estás alejando del liderazgo” y yo añadiría: de tus metas. Si hay una cosa que he aprendido con Robin Sharma es la importancia de conocerme a mi misma y tener claras mis metas, es la mejor manera de llegar a alcanzarlas. Y para liderar debemos decir no a todas esas excusas que nos quieran alejar de nuestra meta. “Puedes poner excusas o conseguir resultados. Pero no puedes hacer ambas cosas”.


La segunda pregunta es: ¿Cuáles son las excusas que me frenan? Muchas personan se convierten en víctimas excusándose constantemente. Muchos ven su trabajo sólo como un trabajo. Robin Sharma propone ver nuestro trabajo, sea cual sea, como una oportunidad para expresar todo nuestro potencial. Debemos dar lo mejor de nosotros mismos en cada cosa que hagamos porque así expresamos cómo nos vemos a nosotros mismos y en definitiva quiénes somos. “Cada día es tu vida en miniatura y liderando día a día construyes tu vida”.

“Si un hombre es llamado a ser barrendero,  debería barrer como Miguel Angel pintaba, como Beethoven componía música o Shakespeare escribía poesía. Debería barrer las calles de tal forma que todo el mundo en el cielo y en la tierra se detendría y diría, aquí vivió un barrendero que hizo bien su trabajo”. 
Martin Luther King.

“El liderazgo es lo brillante que puedas ser cuando nadie está mirando” y es que en este mundo en el que parece que tenemos que rendir cuentas a todos los que nos rodean deberíamos entender que la primera persona a la que debemos rendir cuentas es a nosotros mismos. Todo lo buenos que podemos ser cuando nadie nos mira… el juez más importante es el que llevamos dentro y si somos capaces de convencerle a él, convenceremos al mundo entero.

“El liderazgo se basa en 3 cosas: Inspiración, Influencia, Impacto”. Debemos ser tan buenos en todo lo que hagamos que inspiremos a los que nos rodean. No pensemos ni actuemos como la mayoría, empecemos a hacer y a pensar las cosas que el 95% de la gente no hace. Cada vez que hacemos algo que nos da miedo estamos saliendo de nuestra zona de confort y de ese modo nos hacemos mejores cada día. La práctica es la clave para alcanzar nuestras metas. Debemos influir positivamente en los demás: “El trabajo del líder es formar más líderes”. Callar nuestro ego y ayudar a los demás a alcanzar su potencial, a creer en sus talentos y posibilidades, a sentirse grandes e importantes. “El liderazgo es ejecución. Menos hablar y más hacer.”

 “Al final sólo importan dos cosas: en quién te has convertido y a cuántas personas has ayudado”. Sin duda la mayor riqueza a la que puede aspirar el ser humano es convertirse en un abanderado de sus valores y a su vez, haber trasmitido ese mensaje a sus similares.
Robin nos pone come ejemplo al piloto Joey Dunlop (1952-2000), a cuyo funeral asistieron más de 50.000 personas. Ello pude darnos idea de en qué tipo de persona se convirtió Dunlop: un hombre humilde, trabajador, dedicado, luchador, valiente y solidario. Con su esfuerzo logró todas sus metas, con su gloria ayudó a los que más lo necesitaban. Sin duda será recordado por sus logros y por su humanidad.

“El trabajo del líder es formar más líderes” ¿Qué sentido tiene ser grande si no puedes hacer grandes a los que te rodean? Creo que esto tiene que ver con el legado que cada uno queremos dejar y sí, si puedo dejar algo bueno en cada una de las personas que conozca no sólo me iré a dormir más tranquila, sino que podré irme de este mundo feliz.

Con las nuevas tecnologías “Ahora somos líderes 2.0: todos podemos liderar”. Ninguno somos lo suficientemente pequeños para no poder llegar a los demás con un mensaje esperanzador. Además, “Cualquiera puede mostrar liderazgo porque el liderazgo no tiene nada que ver con un cargo o posición sino con una forma de pensar y una forma de ser”.

Otra idea interesante: “Saber centrarse es más importante que ser inteligente”. Todos los genios de la historia tenían en común una obsesión: ser los mejores en lo que hacían. Nadie es perfecto, la excelencia está en hacerlo lo mejor que puedas.

“Cuando yo era pequeño mi madre me decía: Si te haces soldado llegarás a general. Si te haces cura, llegarás a Papa. En cambio decidí ser pintor y me convertí en Picasso.” 
Pablo Picasso

Como no podría ser de otro modo, Robin Sharma nos habló de su famoso “Club de las 5 am” (del que ya os hehablado en algunos post anteriores). Haciendo hincapié en la incompatibilidad de las costumbres españolas con este hábito, el autor nos animó una vez más a despertarnos a las 5 de la mañana todos los días. Sugirió hacerlo durante 30 días seguidos para adoptar el hábito y manifestó que los cambios son difíciles al principio, complicados en el medio pero muy bonitos al final.

La rutina al levantarnos a las 5 am debe ser: dedicar los 20 primeros minutos a hacer ejercicio lo que nos aportará más energía más felicidad y más disciplina. Los siguientes 20 minutos han de dedicarse a escribir nuestro jornal diario y a planear nuestro día. Fijarnos metas nos ayudará a conseguir mejores resultados. Los 20 minutos restantes deben dedicarse a aprender cada día cosas nuevas: leer, estudiar. Cuánto más aprendas, más puedes hacer.



Las siete máximas del Líder sin Cargo
  1. Ser tan bueno en lo que hagas que los demás no puedan apartar su vista de ti. Practica todas estas ideas cada día de tu vida. Obsesiónate con ser el mejor en lo que hagas. Reta a la persona que eras ayer a ser un poco mejor hoy.
  2. Sé minimalista como Miguel Angel.No añadas complejidad a tu vida. La vida es simple. Céntrate en unas pocas cosas simples: 5 buenos libros, 5 buenos amigos, 5 metas para vivir una vida excepcional. Vive una vida ordenada y estructurada para vivir una gran vida.
  3. Ignora a los cínicos. Rechaza las críticas. Siempre gustarás a unos y disgustarás a otros si te arriesgas a hacer un buen trabajo.
  4. Ve a rehabilitación por adicción a las distracciones. Deja de jugar a Angry Birds, no chequees constantemente las redes sociales, lucha contra la infinidad de cosas que te distraen.
  5. Deja a la gente mejor de cómo la encontrasteAñade valor a todo aquel que conozcas. Las buenas personas hacen buenos negocios. Aprende a escuchar, haz sentir especial a la gente. Hacer buenos negocios es saber tener buenas conversaciones. Empieza por saber conversar contigo mismo: escucharte, entenderte, ayudarte. Sólo así podrás hacerlo con los demás.“La gente olvidará lo que has dicho, olvidará lo que has hecho, pero jamás olvidará como la has hecho sentir”.
  6. Evita la seducción del éxitoNo dés nada por sentado. No te enamores tanto de ti que haga que te estanques. Sigue aprendiendo y sé mejor cada día. En el momento en el que creas que has llegado a la cima, automáticamente vuelves a ser un principiante.
  7. Obsesiónate con dar un valor 10X a los demás. Sé el mejor en tus relaciones aportando un valor añadido:

-        Sonríe.
-        Di: “Por favor” y “Gracias”.
-        Cumple tus promesas.
-        Escucha y estate presente.
-        Sé simpático y agradable.
-        Menos ego, más humildad.
-        Sé puntual.
-        Mira a las personas a los ojos y llámalos por su nombre.


Robin nos recordó que esta época de crisis es una época de grandes oportunidades. No debemos perder la ilusión, la sonrisa y debemos demostrar al mundo de qué estamos hechos.

Probablemente me he extendido demasiado, fueron 3 horas muy intensas y llenas de lecciones que espero  poder aplicar a mi día a día. Lo mismo os deseo. Para terminar os dejo con un vídeo que merece la pena ser visto: