sábado, 31 de diciembre de 2011

2012

¡Hola!

Tengo mucho tiempo esperando mi turno para encontrarme contigo, y ya se

acerca el momento. Aunque falta poco para que llegue, aún no existo. Tú

me vas a crear. Me darás vida con tus proyectos, tus pensamientos, tus

palabras, tus sentimientos, pero sobre todo con tus acciones. Me llamo

2012, aunque todos me conocen con el poco original nombre de "el año que

entra".



Todavía no tengo forma. No soy un año increíble, pero tampoco horrible. No

soy brillante ni opaco...



¿Cómo quieres que sea?



Pronto usarás esa agenda que lleva mi nombre y, como lleva mi nombre,

tengo derecho a exigirte algo: deseo que me concedas un privilegio. Sólo

uno. Quiero que me hagas EL MEJOR AÑO DE TU VIDA.



A ver... ¿cuál de tus otros años te había pedido esto? Te apuesto que

NINGUNO. Yo sí vengo y me planto con mis cuatro números frente a ti,

porque quiero ser el año en que te atrevas a hacer mas cosas; el año en

que pienses y actúes más en grande, en que compartas tus talentos y

capacidades con mayor generosidad; el año en que tu mente, corazón y

cuerpo produzcan mejores cosas, en una forma honesta, para tu beneficio y

el de los que te rodean. El año en que más cariño y atención brindes a

los tuyos.



Hoy, me uno a las celebraciones para despedir a 2011. Ya se va. Sus

altas y bajas se van con él. Ahora me toca a mí. ¡Por favor! Disfrútame,

úsame al máximo, lléname de experiencias, diviértete mientras estamos

juntos. Quiero irme con el siguiente diciembre agotado, pero lleno de

cosas buenas y con el privilegio de haber sido el mejor de todos. Habré

logrado mi propósito: viviré para siempre en ti, porque no podrás

olvidar lo increíble que fue nuestro tiempo juntos.



Al terminar las campanadas que anuncian mi llegada, acuérdate de mí

respira profundo y... ¡adelante!



Con mucha ilusión:



Tu año 2012


¡FeLiZ 2012 a ToDos!

Ale Samaniego