martes, 11 de octubre de 2011

Mi primera clase de Bikram Yoga

Hoy, después de meses deseándolo, me he decidido a afrontar mi primera clase de Bikram Yoga. Ha sido una experiencia maravillosa que le recomiendo a todo el mundo.

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Imágenes de: http://www.bikramyogacenter.es

¿Qué es Bikram Yoga?
Bikram Yoga para Principiantes es Hatha Yoga, la práctica física del yoga, un entrenamiento completísimo que aparte de ser una terapia preventiva del estrés y limitar los efectos del envejecimiento, mejora la fuerza física, la flexibilidad y el equilibrio, aumentando la claridad mental y la concentración.
Proporciona una salud total a través del equilibrio y fortalecimiento de todos los sistemas del cuerpo con el objeto de prevenir enfermedades y aliviar desde los dolores más comunes como son los de espalda y de cabeza, hasta enfermedades crónicas como artritis, diabetes, o tiroides.
Lo pueden practicar personas de cualquier edad y no es necesario tener flexibilidad o buena condición física.Es solo cuestión de imponerse sus propios retos, trabajando la conciencia de la respiración, el control de tus pensamientos, y la conexión cuerpo-mente.
Mi primera clase de Bikram Yoga...
Hasta aquí todo bien, pero lo que no os he comentado es que el Bikram Yoga se practica en una sala preparada para alcanzar los 42º grados y un 60% de humedad. Por lo que antes de acudir a clase es recomendable beber muchísima agua y no comer durante las dos horas previas a la práctica.
Una vez dentro del centro, ya se puede sentir: paz, concentración y calor, mucho calor. Para practicar Bikram Yoga es recomendable llevar poca ropa: los chicos bañador corto; las chicas bikini o un top y unas mallas... Tened en cuenta que una vez entras en la sala se comienza a sudar, y en menos de 5 minutos, estás completamente empapado.
Los alumnos principiantes, como yo, han de colocarse detrás de los alumnos avanzados delante de un espejo. Preparadas la esterilla y la toalla comienzan unos minutos de relajación y concentración antes de que de comienzo la práctica.
La clase comienza con un ejercicio de respiración: Pranayama que significa respiración profunda. A partir de entonces, durante los 90 minutos de clase, se practican 26 posturas diferentes que se repiten dos veces con descansos de por medio. En la clase se diferencia dos etapas: una primera de 50 minutos en la que se practican las posturas de pie, y la segunda en la que se practican posturas en el suelo hasta llegar al final de la clase.

Hasta que no estuve allí y comencé a sentir los primeros mareos, no comprendí cuánta razón tenía el profesor (Nacho) cuando nos dijo: es tan importante o más importante practicar los descansos como las posturas. Para mentes inquietas como la mía, concentrarse suele ser bastante complicado. Y aunque pienses que estás concentrado... no. Por ello la primera parte de la clase no hice los descansos correctamente y estaba agotadísima. Cuando por fin comprendí que los breves segundos de descanso eran para concentrarse, respirar y coger energía para la siguiente postura, la clase se hizo más llevadera (por decir algo).
Cuando me vi allí sudando sin parar dos sentimientos opuestos no paraban de asaltarme: "Por favor, que esto termine ya" y "Yo puedo, Tengo que hacerlo, Tengo que seguir adelante, Puedo". Y por supuesto, tal y como soy: pude. Pude, y me encantó. Creo que esta práctica tiene mucho que ver con la superación personal, me encanta.
A pesar del esfuerzo físico que supone una clase de Bikram Yoga puedo asegurar que es una de las mejores experiencias que he tenido en mucho tiempo. Normalmente hago spining, y me encanta: el subidón de adrenalina, la velocidad, la música... son 45 minutos en los que se me desfigura la cara de tanto sonreir, me encanta hacer spining... me llena de energía, de fuerza... los que me conocéis me habréis oido decir muchas veces que la hora de spining es la mejor hora de mi día.
Y de repente, decido hacer Bikram Yoga, que se puede decir que es el extremo opuesto a una actividad como spining. Dicen que se pasan por tres estados antes, durante y después de hacer Bikram Yoga:  Antes de ir estás deseándolo; Durante, te arrepientes de estar allí; Después, te sientes nuevo, relajado, de maravilla... Y así es.

Me he enrollado considerablemente... ¡Perdón! Es probable que cometa algún error en lo que cuento, espero que no. Pero se trata simplemente de mi testimonio. Cualquier corrección o comentario es bienvenido.
Por último dar las gracias a Nacho el profesor de Bikram Yoga Center de la Calle Barquillo, en Madrid, que es donde he decidido comenzar a practicar Bikram Yoga. En la página web del centro encontraréis más información, como he hecho yo para documentarme para este post.
Besos, y Namasté!