lunes, 28 de marzo de 2011

Inspired by . . . 22 Maneras de ser una fuente de Inspiración


¡Feliz Lunes a todos!

Ante todo, gracias otra vez por vuestro apoyo y vuestro cariño… es el combustible que hace que mi blog funcione cada día mejor. Por eso comienzo la semana con un pequeño regalo de la mano de Robin Sharma, extraído de su Blog y su libro "El líder que no tenía título":

22 Maneras de ser una fuente de Inspiración

1. Trabajar duro vs Simplemente ofrecer opiniones.

2. Animar a la gente vs Herir a la gente.

3. Utilizar palabras alentadoras vs palabras victimistas.

4. No te preocupes de cómo obtener crédito por las cosas que haces.

5. Forma parte de la solución y no parte del problema.

6. Cuida tu salud como si de un tesoro se tratara.

7. Comprométete con el dominio de tu talento en lugar de aceptar la mediocridad en tu trabajo.

8. Rodéate de personas cuyas vidas te aporten algo.

9. Estudia una hora al día. Dobla tu aprendizaje y triplica tu éxito.

10. Monta tu propia raza. "Nadie puede alcanzar el éxito real y duradero por ser un conformista", escribió J. Paul Getty

11. Haz algo pequeño pero arriesgado todos los días.

12. Sé un líder sin título.

13. Concéntrate en las fortalezas de las personas vs a obsesionarte en torno a sus debilidades.

14. Recuerda que si no utilizas tu potencial, se transforma en dolor. Dedícate a dar y expresar lo mejor de ti.

15. Sonríe más.

16. Escucha más.

17. Lee la autobiografía de Nelson Mandela.

18. Reflexiona sobre las palabras de Eleanor Roosevelt, quien dijo: "Las grandes mentes discuten las ideas; mentes promedio discuten los eventos; mentes pequeñas discuten a las personas."

19. Persiste por más tiempo del que los que te critican sugieren que deberías.

20. Di "por favor" y "gracias".

21. Ama a tus seres queridos.

22. Haz el trabajo que te haga sentir realizado.


¡Comparte estas ideas!



Autor: Robin Sharma
Traducción y leve modificación: Ale Samaniego

¡Qué tengáis una estupenda semana!

La última del mes de Marzo de 2011...

Vive ahora, el tiempo corre… ¡no te quedes atrás!


Besos, Ale Samaniego